Poemas

Jesús Sepúlveda

 

 

 

 

 

EL PUENTE

 

 

Habitas tu cuerpo

como puente extendido en medio de la nada

 

Sin noche ni esperanza

el cuerpo es el puente que cuelga de extremo a otro

 

Los extremos nunca se alcanzan

pero se adivinan

 

No hay vértigo ni miedo

sino puro espanto

 

Se cruza el puente a tientas

nada que hacer

 

Tarde o temprano se divisa una humareda

o el puente se desanuda

 

No hay noche ni vacÍo

y tampoco otros puentes tendidos que te sirvan de consuelo

 

Y no hay caso querer volver

sobre tus pasos

 

El puente se está desanudando

siente su textura bajo tus pies

 

Y esto no es una metáfora

el cuerpo se está desanudando

 

 

 

 

CERVANTES

 

 

Cervantes apenas habla español

Toca el ukelele y ofrece su historia

 

Nosotros apuramos de un sorbo

y bajamos a la plaza del centro

 

Morelia, San Cristóbal, Guanajuato:

Ciudades que volveremos a ver

 

El espirítu animal hace una cruz

Los gatos protegen las puertas del inframundo

 

Casas que flotan en los ojos de los muertos

Rostros como libros nacidos sin habla

 

Cervantes susurra:

En mis dientes yace atada la cabeza del diablo

Las arañas forman círculos que sólo el gusano cono-ce

Contemplen la unidad del misterio

El sol Chamula quemará todo

Yo no importo. Para mí no hay remedio

 

 

 

 

EL BÚHO Y LA ALONDRA

 

 

El búho lee a William Carlos Williams en castellano

La alondra un articulo sobre Pinochet en inglés

 

El búho y la alondra duermen juntos todas las no-ches del año

Preparan cuidadosamente la cena

 

Bailan tango / Toman café

Jamás se emborrachan ni fuman demasiado

 

Corren cuatro o cinco veces por semana

Él dejó el cigarrillo ella el estrés

 

El búho se emociona cuando escucha a Gardel

Ni que fuera argentino o cafiche de barrio

 

La alondra baila como loca

cuando suena en el estéreo Ani di Franco

(su último CD)

Mueve los brazos

Canta

 

El búho se viste de negro

La alondra se lustra los zapatos

Hay mañanas muy heladas cuando corren

con sus guantes

 

Nadie sabe matemáticas

¿Cuántos kilómetros son 6 millas?

¿Y cuántos pares son tres moscas?

 

En este poema el búho sale primero

La alondra corre al baño

Todas las mañanas caen manzanas

En la luna no hay manzanas

 

La alondra llama por teléfono

Corre al supermercado / Compara los precios

El búho limpia

 

Y trabajan / si que trabajan

Duro todo el año

Duermen de la noche a la mañana

Luego trabajan

 

Comen pan / Beben vino

Con la cena se alimentan

 

El general hace artesanía con la muerte

Williams enmudece

 

El búho y la alondra duermen

Corren

 

Se protegen del frío

y de la inquietud

 

El búho y la alondra

A veces hay días que duele despertar

 

 

 

 

BLACKMAIL

 

Cada mañana el tiempo entra por esta ventana

 

La lectura o el simple parloteo

junto a una taza de café que nadie saborea

 

Esto no es metafísica

Más tiene que ver con la ausencia de palabras que con el fugaz movimiento de la muerte

 

El olor de los días nublados

y el sol que duele en los ojos

Temprana paranoia que viene de los años

en que no pensaba

pensar en nada

 

El ojo de mi cuerpo ya no ve con la misma intensidad de antes

Lucha contra los aparatos invisibles

que ocupan la casa

 

La historia es la de siempre

sobrevivir al máximo

y soportar el tiempo

que atraviesa el cuerpo en todas direcciones

 

 

Tumulto de gente que se agolpa
cuando el rostro de alguien te da una palmada por
la espalda

y luego se aleja descubriendo su juego

 

 

Temores de infancia

 

Al principio todo parecía muy claro

Ningún rostro enceguece

Y no estoy hablando por nadie

narcisismo idiota y febril

 

Ahora tengo una profesión / dolores de cabeza

y mi ojo izquierdo -o tal vez el derecho-

se ha puesto rojo de tanto marchitar una magnolia

 

Pasadizo frágil como quien abre una mesa de pool

par délicatesse / j'ai perdu ma vie”

 

 

 

PENSAMIENTOS SECOS
EN ESTACION LLUVIOSA

 

 

Me gusta la muerte y lo hago bien

 

Ritmo de cigarrillo tras otro

y la cama improvisada

frente al muro donde todo retorna

 

Las palabras que puedan dar respuesta

están en situación de espera

 

La luz no es precisamente mi estado natural

 

Me gusta y no me gusta

 

El obsturador se apropia de la zona oscura

Antes de morir los escarabajos corren hacia el fue-go

 

“Las nubes son el epitafio del cielo

y depositan su mármol negro

en el cementerio marino”

 

-Esta es mi manera de estar solo

Me gusta la muerte y lo hago bien

 

 

 

 

DEAD-LINE

 

 

Ojo de día y noche se transforma y desea

La piel se descompone

Diamantes temerosos brillan en la oscuridad

 

El movimiento se encoge

El puente cruje

Por su lomo se arrastra zumbando

 

Textos tomados de “Correo negro” Jesús Sepúlveda.

Ediciones del leopardo, marzo 2001.

Buenos Aires, Argentina. Impreso en Argentina.

pieldeleopardo.com

 

 

 

 

 

 

JESUS SEPÚLVEDA

 

Nació en Santiago de Chile en 1967. Ha publicado Lugar de origen (1987), Reinos del príncipe caído (1991), Hotel Marconi (1998) y Correo negro (2001) entre otros libros.

 Sus poemas han aparecido en antologías y revistas literarias como Ciudad poética post (1992) y Muestra de literatura chilena (1992), así como en publicaciones  de Argentina, Costa Rica y Estados Unidos.  Es egresado del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y tiene un posgrado de la Universidad de Oregon, Estados Unidos. 

 En 1989 obtuvo la beca de la Fundación Pablo Neruda, y entre 1992 y 1995 dirigió la revista Piel de leopardo.  Desde junio de 1995 vive en el estado de Oregon (USA), donde codirige la revista bilingüe Helicóptero.