El Caballo de Troya
Ulises fue un príncipe sagaz, astuto y prudente, un guerrero decisivo en la guerra de Troya. Su nombre significa " ser temido ", un hombre temido y reconocido como el mas grande guerrero griego de su época. Rey de Ítaca y de Lulicio, hijo de Laertes y Anticlea.
Cuando el ejército griego estaba agotado y desmoralizado durante el cerco de Troya, el adivino Calcas dijo: "No sigáis tratando de apoderaros de Troya por la fuerza, debéis utilizar la astucia".
Fue entonces cuando el astuto Ulises concibió una temeraria estratagema, que rápidamente fue aceptada por todos: Construir un enorme caballo de madera en cuyo interior colocaremos a un grupo de soldados muy bien escondidos y, si todo sale bien, lograr que se lo lleven los troyanos al templo del dios Apolo que ellos idolatran tanto y por la noche, mientras duermen, saldremos del caballo para abrir las puertas de la ciudad y dejar así que penetre el ejército completo a la ciudad para destruirla.
Entonces, todas las tropas que tenían rodeada Troya se retirarán en sus barcos a la isla de Ténedos, cerca de Troya. Cuando vean que abandonamos el campo de batalla, los troyanos saldrán confiados de la ciudad amurallada y cuando vean el caballo de madera no sospecharán.
¿Y cómo lograr que los troyanos se lleven el caballo hacia adentro de la ciudad? Decidieron que Sinón, desconocido completamente para los troyanos, se escondiese debajo del caballo y cuando éstos llegasen les dijera que estaba escondido porque los griegos lo querían sacrificar a los dioses con el fin de tener un buen regreso; se ganaría su confianza y los convencería de llevarse consigo el caballo.
Epeo tardó tan sólo tres días en construir el colosal caballo de madera, una vez terminado se escondieron dentro de él el hijo de Ulises, Neoptólemo, Menelao, Diomedes, Ayax, Filoctetes, el mismo Epeo y otros más.
Todo ocurrió tal y como Ulises lo planeo: por la noche de ese día Troya caía en su poder y de ahí quedaría también la frase de "Arde Troya" para explicar un desastre o calamidad.