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(de)Generación X
Bernardo Chapa

  

"Cuando era chico soñaba con ser lo que hago ahora,
 y ahora que cumplí mi sueño me doy cuenta
 que no es tan fácil ni tan lindo como pensaba"
 KURT COBAIN

 

 La generación X no existe. Está en la mente de quienes la viven, pero no existe para el resto de las personas; la generación X es un expediente mal archivado, la conciencia perdida, un lago artificial debajo de los mares. Todo mundo ha escuchado esta palabra o habrá leido la solapa del libro, pero esta generación no es un libro (ni es generación) ni es X.

La generación X existe de las paredes hacia dentro, en la intimidad de los hogares incendiados, en los bares de mala muerte y en los bares más caros; la generación X tiene autos lujosos también, claro que si; ganan buen dinero (algunos) pero no saben para qué y quienes ya saben para qué sirve, no lo tienen.

La generación X está atrapada entre la generación de los hippies que (supuestamente) cambiarían este mundo materialista y mercantil por uno de amor y paz.. Pero ni las comunas, ni la marihuana, ni woodstock, ni Grateful Death lo pudieron cambiar; es mas, no pudieron ni cambiar ellos mismos, quedaron muertos en los senderos que conducen hacia la propia conciencia. La generación X la conforman los hijos de los hippies, de los desilucionados porque el heavy metal terminó como un estante más en las tiendas de discos, con el mismo precio que los discos de Thalía o Christina Aguilera; todo el heavy se convirtió en un sistema creado para fabricar ridículos ídolos con pies de barro: conciertos, camisetas, posters, jets privados, glamour, firma de autógrafos. Una entrada para un concierto cuesta el doble que un CD rom ¿Dónde quedaron aquellos bares baratos donde tocaron en sus inicios? ¿En dónde los del Zepp destruyendo hoteles con sus potentes motocicletas? ¿En dónde los conciertos gratuitos?.

La desilución de toda esta generación se llama generación X, toda la gama de espectros escépticos, desilusionados e intolerantes jóvenes que crecieron al amparo de dos décadas de baratijas y espejítos: los 80's y los 90's. ¿De qué otra forma podían haber crecido con unos padres así?

La generación X nació con la existencia complicada, en un laberinto donde nadie sabe si tendrá salida o entrada, sólo nacieron justo en el centro, en la parte más complicada y apocalíptica; con el espectro del Minotauro a sus espaldas.

Para la generación X nada es simple, lo que antes era una familia (papá, mamá e hijos) en los noventas se volvió endemoniadamente complicado: madres solteras, padres divorciados, papa divorciado se casa con soltera, mamá divorciada se casa con papá divorciado, hermanos, medios hermanos, padrastros, hermanastros; papá con hijos casa con mamá con hijos y, después, tienen medios hijos más. ¿Por qué diablos se le ocurrió a Woody Allen casarse con su hijastra Soon Lee? todo era tan fácil antes de eso; nadie pudo soportar ese golpe, sobre todo los frágiles adolescentes de la generación X. Digamos que todo esto consiste en un videojuego en donde todo vale y hay que aprenderse los atajos, las armas secretas, la forma más rápido de hacer puntos: lo virtual parece real y la vida real se vuelve un juego estúpido y sin sentido.

La generación X no puede imaginarse que alguna vez (en una lejana galaxia) no existían los teléfonos inalámbricos y los celulares; y que los videojuegos de sus papas eran una cuerda, un dibujo de avión en el piso, unas canicas, un balero y una pelota para jugar en la calle; sin porterías ni redes, con dos piedras en medio del asfalto.

La generación X no se imagina cómo pudieron sus padres sobrevivir sin clima en los coches y en la casa, sin escaleras eléctricas ni tiendas techadas. Nadie entiende cómo le hacían para llegar vírgenes al matrimonio y aguantar los insultos y a las queridas.

Para la generación X todo es mas complicado: antes sólo había hombres y mujeres; a veces mamá y papá hablaban en voz baja de ciertas personas "raras", pero hasta ahí llegaba la cosa. Ahora hay que tener mucho cuidado, pues hay hombres, mujeres, lesbianas, homosexuales, bisexuales, travestis, transgenéricos (no me refiero a los vegetales); ahora resulta mejor preguntar: ¿Eres mujer o eres un hombre con senos vestido de mujer? ¿Aún tienes tu sexo o estás operado? ¿Lo haces sólo con hombres o también con mujeres? ¿Eres pasivo o también le pones? etc etc. Una familia es papá y mamá y mis hermanos; o mis dos papas o mis dos mamas y mis medios hermanos y mis hermanos de sangre, etc etc. Dios mío, ahora hay que nacer con un manual de operaciones en la mano.

La generación X ha nacido entre circuitos y pantallas de lcd; en la radio, en la lavadora, en fin, todo requiere programación, presionar botones y cambiar baterías. La generación X quiere todo fácil, todo en tres pasos y se pueda calentar en el micro; sí, todo busca fácil, primero se besan y hacen el amor y ya después se preguntan los nombres.

La generación X está hecha de policarbonato y silicón; viene en partes y se tiene que armar con un instructivo en chino, inglés y un mal español, por eso sus padres casi siempre los ensamblan mal, colocan el cerebro en los ojos y el corazón en los genitales. Los niños de la generación X han visto cambiar al mundo a través de la televisión, el nuevo monte Olimpo, los numerosos Zeus y sus correrías. Los niños crecen comiendo y observando sexo: en las telenovelas, en los anuncios comerciales, en todas las películas, en cualquier parte hay gente besándose, abrazados, acostados desnudos haciendo el amor, minifaldas, miniblusas, escotes, traseros, genitales en close-up, etc. etc.

La generación X tiene que convertirse en todo un manual de ciencia reconstructiva: pupilentes de colores, cejas y rubor permanente, inyección de grasa en los labios, liposucción, implantes en senos, nalgas, muslos, cirujía facial, agrandamiento de mandíbula, de pómulos; corrección nasal, estiramiento por arrugas, barba partida, implante de pelo, depilación, extrafoliantes, reducción de cintura, torneado de piernas y brazos, no sé qué tanto mas. En un capítulo de Sex and the City dice él: "siento extraño tus pechos... diferentes..." y ella contesta: " es que son naturales".

 La generación X es cool y bonita de acuerdo al dinero que esté dispuesto (o pueda) gastar: cirugía de nariz, 2,700.00 dólares; bolsas en los ojos, $1,750.00; peeling, $1,100.00; colágeno en los labios, 4$00; aumento de busto, $4,400.00; liposucción,$ 3,250.00; glúteos, $4,250.00 o una indolora depilación laser de $500.00.

Los y las de la Generación X ya son padres, algunos aún cargan la bandera descolorida del lobo solitario a cuestas, el "nunca me voy a casar", el "nunca caeré en eso", etc. etc. Pero los hijos de la Generación X (¿Generación Z?) ya están dando sus primeros pasos, su primera introducción al mundo desde las guarderías en donde les ha tocado socializar y que sus padres vigilan por internet; entre la confusión del 9/11 y el 3/11; en el mundo sin sentido que tratarán de enteder a toda costa viendo todos los capítulos de  Bob Esponja y de Will & Grace.

A veces pienso que las chicas de la Generación X serán sordomudas y los chicos serán ciegos (ideológica y moralmente hablando) ¿Qué nos depara el futuro?