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Nosotros, los buscadores del Santo Brian, declaramos a lo absurdo como el único manto que cobija la topografía de nuestras intrincadas cavernas mentales. Toda nuestra comunicación debe ser absurda para que sea congruente. En el absurdo siempre existirá el beneficio de la duda y por lo tanto el perdón está implícito acompañado por el What? (translation: qué dijo este(a) güey?) Toda congruencia en nuestra comunicación será incongruente y cada palabra debe ser leída bajo la fórmula del abismo que aquí revelo por primera vez ante la exhaltación mística en la que me encuentro. Tal fórmula del abismo no tiene gravedad, o sea 9.8 m/seg2, porque según mi maestro Lorin, la gravedad es el amor irrecíproco. Por lo tanto, nuestra fórmula de la luz y sus velocidades de iluminación no tienen gravedad. Lo cual la hace de un uso muy delicado que puede catapultarnos a la congruencia para luego desintegrarnos en nuestra propia lucidez. La fórmula quedaría de la siguiente manera: (*)(A)=(S)(I) (Que quiere decir: aunque se nos frunza el * (asterisco) por culpa del (Abismo) = (Seguiremos)(Incongruentes) y sin gravedad en el asunto. Recordando que el abismo es un estado de la mente que ahora estamos pagando debido a la ingeniería genética y que tiene que ver con la tristeza que sienten las sirenas que lloran sobre sus colas verdes o la desesperación (deben recordar que los centauros corrían como locos) de todo ese festín científico que trajo a seres a una adolorida dimensión (recuérdese a la sirenita de Christian Andersen). Por lo tanto y por aquello de los mensajes secretos, cada congruencia debe leerse como en el hebreo, de diestra a siniestra. Por ejemplo, si la primera palabra de un mensaje dice chinga, se leerá Agnich que fueron las últimas palabras que todos dijimos antes que la enorme ola reventara en el espinaso de nuestra ironía divina. Y las siguientes dos palabras, tu madre, hay un permiso secreto para que cada quien se regocije en sus propias culpas y beba el número de cervezas requeridas para evitar el insomnio ante la cadena de memorias desatadas donde el eslabón perdido no es otra cosa que el Santo Brian. Viendo todo esto sobre una recta númerica donde los números negativos son los no caídos aún y los números positivos son los grandes avances de la ingeniería genética para silenciar de una vez por todas a las sirenas, siéntanse escogidos, puesto que el Santo Brian es el triciclo que pasa echo madre por todas las rayas de la recta. P. Laurent
Primera Declaración: Sobre las temperaturas y condiciones atmosfericas ideales para la concatenacion de ideas congruentes, pero a la vez la dispersión de las mismas hacia los extremos abismales que no podemos evitar, agrego que segun Shalini, magica diosa celtica, el exterior debe de mostrarse grisaceo - para efectos de desesperanza - si se le agrega leve llovizna, una avalancha de memorias sera dificilmente contenida. La luz del día es básica para un buen entendimiento, y el sol radiante para un rápido encuentro con la palabra indicada. La brisa se recomienda para oxigenar sensaciones pasadas, el frío para un austero devenir, el calor para dar intensidad al incansable flujo de nostalgias. Sin tomar en cuenta la geografía, eso aunado a la sabiduría de decifrar mensajes puede mejorar nuestra condición de seguidores del Brian. A consideracion, hermanos y hermanas de esta honorable causa. Z.Leal El grial nunca existió. Cortó la palma de su mano y bebió un poco de su sangre para demostrar que ya estaba preparado para el dolor físico y dejar claro ante los atónitos apóstoles que el perdón existe. Yo, en lo personal, no puedo perdonar el dolor que me causó mi primer dentista y todavía le mando notas anónimas de que lo voy a matar. En lo que respecta a la pobre de Morgana, que en sí era la única que poseía el balance perfecto que da el crepúsculo donde se unen la noche y el día, ha sido la mujer más traicionada de toda la historia. Intelectuales de la cuarta dimensión, Morgana y Vivian (la dama del Lago) estudiaron punto a punto la llegada del cristianismo en la bola de cristal que ahora se ha convertido en una pantalla de computadora. Y dedujeron que, en efecto, venía arrasando por toda Europa gracias a los romanos y que muy padre eso del perdón, pero las mujeres o eran prostitutas o eran vírgenes, además de víboras del paraíso. Consultaron a todos los astros pero estos callaron, porque venía el grial inevitablemente hasta las cascadas de escocia, de donde sale el whisky y que los elfos a bien tuvieron dejarnos la receta. De tal manera que, en su desesperación, fraguaron el siniestro plan de la traición conocida para combinar el DNA de un guerrero inabatible (Uther) y una celta de las altas jerarquías místicas, Igraine. Madres de toda la historia y del más grande fracaso, pero aún con la esperanza viva, amamantaron a Arturo y le dieron aguas del conocimiento druída, para que él mismo fuera la moneda que acuñaría el perdón cristiano con la ecología postmoderna de los celtas. Recordemos que no tenían monumentos (pirámides, edificios, etc) porque aceptaban con humildad que no había mayor monumento que la naturaleza misma. Pero se les olvidó la naturaleza de las emociones que sacudieron todo el imperio druida-cristiano y que de no haber desaparecido los ríos no tuvieran diabetes. A Arturo le pusieron el cuerno cosa que realmente no le molestaba, si no "el que dirán" no le permitió otorgar el perdón a su esposa y a su mejor amigo. P. Laurent
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